Frijoles de la olla salados: 6 formas de salvar el guiso

Respuesta rapida: Lo que de verdad baja la sal es diluir: saca parte del caldo y repón con agua caliente o caldo sin sal, o agrega frijoles cocidos sin sal. La papa ayuda muy poco. Si aún quedan salados, sírvelos con tortilla, arroz, crema o queso fresco, o conviértelos en refritos o sopa.↗ Compartir en X
Si se te pasaron de sal los frijoles de la olla, lo que de verdad funciona es diluir: saca una parte del caldo salado y reponlo con agua caliente o caldo sin sal, o agrega más frijoles cocidos sin sal. La famosa papa cruda ayuda muy poco. Si después de diluir siguen un poco salados, no los tires: sírvelos con tortilla, arroz blanco, crema o queso fresco sin sal, o conviértelos en frijoles refritos o en sopa, mezclándolos con frijol nuevo. En la mayoría de los casos, la olla se salva en menos de media hora.
Primero, una regla clave: no agregues nada sin probar antes con una cucharada. Así sabes qué tan grave es.
¿Qué tan salados están? Prueba antes de decidir
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| Cómo los sientes | Nivel | Solución recomendada |
|---|---|---|
| Un poco más salados de lo normal | Leve | Agregar agua caliente o servir con acompañamientos sin sal |
| Salados, pero se pueden comer | Medio | Cambiar la mitad del caldo por agua o caldo sin sal |
| Muy salados, se siente en la garganta | Alto | Cambiar caldo y agregar frijoles cocidos sin sal |
| Imposibles de comer | Muy alto | Separar en porciones y mezclar cada una con frijol nuevo; usar en refritos o sopa |
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Forma 1: cambia parte del caldo por agua caliente
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En los frijoles de la olla, casi toda la sal está en el caldo. Por eso, cambiar el caldo es lo más rápido.
1. Con un cucharón, saca entre un tercio y la mitad del caldo. Guárdalo en un frasco, no lo tires todavía.
2. Agrega la misma cantidad de agua caliente. Que sea caliente, no fría, para que el frijol no se endurezca ni se rompa por el cambio de temperatura.
3. Deja hervir a fuego bajo 10 minutos para que el frijol suelte un poco de sal en el agua nueva.
4. Prueba otra vez.
Si siguen salados, repite una vez más. El caldo salado que guardaste sirve después para cocinar arroz o una sopa, usándolo en lugar de sal.
Forma 2: agrega más frijoles cocidos sin sal
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1. Si tienes frijoles cocidos sin sal en el refrigerador o congelador, agrégalos directamente.
2. Si no tienes, pon a cocer una taza o dos de frijol remojado, sin sal. En olla exprés tardan menos.
3. Mezcla con la olla salada y deja hervir juntos 10 minutos para que se reparta el sabor.
Una cuenta fácil: si están el doble de salados de lo que te gusta, necesitas más o menos la misma cantidad de frijol sin sal. Por eso a veces conviene separar la mitad de la olla, corregirla y congelar el resto para corregirlo otro día.
Forma 3: usa caldo casero sin sal en lugar de agua
Si te preocupa que el agua deje los frijoles "sin chiste", usa caldo hecho en casa sin sal.
- Hierve 15 minutos un pedazo de cebolla, un diente de ajo y una rama de epazote en un litro de agua.
- Cuela y usa ese caldo para reponer lo que sacaste en la forma 1.
El epazote, la cebolla y el ajo dan sabor y hacen que no extrañes tanto la sal. Evita los cubitos de consomé: casi todos tienen mucha sal y empeoran el problema.
Forma 4: equilibra con un toque ácido al servir
Un poco de ácido no quita la sal, pero hace que se sienta menos. Funciona bien cuando el problema es leve.
- Unas gotas de limón en el plato, no en la olla.
- Un poco de salsa de jitomate o salsa verde casera sin sal.
- Cebolla picada con cilantro encima.
Ponlo en el plato de cada quien, no en toda la olla. Así cada persona ajusta a su gusto y no arriesgas el resto.
Forma 5: acompáñalos con algo sin sal
Si diluiste y siguen algo salados, la comida que los acompaña puede equilibrar el plato.
- Tortillas recién hechas o arroz blanco cocido sin sal. Absorben el caldo en la boca y suavizan el sabor.
- Crema, queso fresco sin sal o aguacate. La grasa suave cubre la sensación salada.
- Huevo cocido o estrellado sin sal. Rinde el plato y lo hace más completo.
Un truco sencillo: sirve menos caldo y más frijol en cada plato. El frijol sólido siempre tiene menos sal que el caldo.
Forma 6: conviértelos en otro platillo
Cuando están muy salados, a veces lo mejor es cambiarles el destino.
Frijoles refritos:
1. Escurre los frijoles y tira la mayor parte del caldo salado.
2. Mézclalos con frijoles cocidos sin sal, en partes iguales.
3. Fríelos en poca manteca o aceite con un pedazo de cebolla, aplastando con un machacador.
4. No agregues sal. Prueba al final.
Sopa de frijol:
1. Licúa los frijoles con agua o caldo sin sal hasta que queden cremosos.
2. Agrega jitomate asado, cebolla y un chile si te gusta.
3. Sirve con tortilla dorada, queso fresco y crema.
Relleno de tacos, tlacoyos o enfrijoladas: el frijol salado mezclado con tortilla, queso y salsa sin sal se siente mucho menos.
¿La papa, el arroz o la tortilla en la olla: sirven?
Es el truco más famoso de la cocina, así que vale la pena hablar claro.
- Papa cruda: absorbe un poco de caldo y, con él, un poco de sal. Pero la cantidad que quita es pequeña. Si está muy salado, no alcanza.
- Arroz crudo en una bolsita de tela: pasa lo mismo. Absorbe algo de líquido, nada más.
- Tortilla en la olla: espesa el caldo, pero no baja la sal.
Si quieres usarlos, úsalos junto con la forma 1 o 2, no en lugar de ellas. Lo que de verdad baja la sal es tener más agua o más frijol para la misma cantidad de sal.
¿Y si ya están guardados en el refrigerador?
Pasa mucho: los frijoles estaban bien el primer día y al recalentarlos ya saben salados. Es porque el caldo se fue reduciendo cada vez que hirvió.
1. Saca solo la porción que vas a comer. No recalientes toda la olla.
2. Ponla en una cacerola pequeña y agrega un chorrito de agua caliente, unas dos o tres cucharadas por taza de frijoles.
3. Calienta a fuego bajo, sin dejar que hierva mucho tiempo.
4. Prueba en tibio y, si hace falta, agrega un poco más de agua.
Si la olla completa quedó muy salada, divídela en recipientes. Congela una parte y, el día que la uses, mézclala con frijol recién cocido sin sal. Así no tienes que corregir todo de una vez.
Cómo evitar que vuelva a pasar
Algunos hábitos de cocina tradicional ayudan mucho:
1. Sala al final. Agrega la sal cuando el frijol ya está suave. Mientras se cuecen, el caldo se reduce y la sal que pusiste al inicio se concentra.
2. Sala de a poco. Pon una cucharadita, mezcla, espera 5 minutos y prueba. Siempre puedes agregar, pero quitar es mucho más trabajo.
3. Prueba en tibio. En caliente la sal se siente menos, y luego en el plato aparece salado.
4. Cuidado con lo que ya trae sal. Chorizo, tocino, jamón, queso añejo y consomé en polvo ya traen sal. Si los usas, pon menos sal o ninguna.
5. Ojo al recalentar. Al hervir de nuevo el caldo se reduce. Antes de recalentar, agrega un chorrito de agua caliente.
Tu próximo paso
Ahora mismo, prueba una cucharada de frijol con caldo en tibio y ubica tu nivel en la tabla de arriba. Si es leve o medio, saca la mitad del caldo, repón con agua caliente y deja hervir 10 minutos. Si es alto, pon a cocer una taza de frijol sin sal mientras tanto y mézclalo cuando esté listo. Y la próxima vez que cocines, deja la sal para el final, cuando el frijol ya esté suave, y agrégala poco a poco probando entre cada cucharadita.
Preguntas frecuentes
¿La papa cruda quita la sal de los frijoles?
Ayuda muy poco. La papa absorbe algo de caldo, y con él un poco de sal, pero no lo suficiente para salvar una olla muy salada. Lo que funciona de verdad es aumentar la cantidad de líquido o de frijol sin sal.
¿Cuándo es mejor ponerle sal a los frijoles?
Muchas cocineras salan cuando el frijol ya está suave, casi al final de la cocción. Así el caldo no se reduce con la sal ya dentro y puedes probar y ajustar con calma. Agrega poco, mezcla, espera unos minutos y prueba otra vez.
¿Puedo congelar los frijoles después de corregir la sal?
Sí. Deja que se enfríen, guárdalos en recipientes con tapa y congélalos. Se conservan bien varias semanas. Al recalentarlos, prueba de nuevo, porque al hervir el caldo se reduce y la sal se nota más.
